LAS NUEVAS FÁBRICAS DEL SIGLO XIX

LAS NUEVAS FÁBRICAS DEL SIGLO XIX

Un recorrido entre los monumentos, los palacios y las calles rediseñados en el siglo XIX

Para este itinerario, por favor, póngase en contacto con la Oficina de Turismo, ya que algunos de los establecimientos del recorrido proporcionan tiquets y/o reserva.

Oficina de Información Turística: Tel.: +39.0543.749250 – cell. 349.8401818turismo@comune.forlimpopoli.fc.it

Duración de la visita: 2 horas y 30 minutos

Etapa n° 1 – La “nueva” plaza: el palacio de la Torre, la nueva fábrica y el palacio de la Congregación de la Caridad (Piazza Garibaldi)

Palazzo della Torre - Forlimpopoli

Las variaciones más significativas realizadas durante el siglo XIX se concentraron en la “nueva” plaza, hoy dedicada a Giuseppe Garibaldi. En este siglo, se abrieron en el frente occidental de la fortaleza los cuatro arcos que conectan la plaza con el interior del complejo de la Rocca. En el lado opuesto de la plaza, el antiguo ayuntamiento, hoy conocido como Palacio de la Torre, asumió las líneas arquitectónicas actuales, entre las cuales la alta torre del reloj. En la base de la torre se realizó un nicho que alberga en su interior una preciosa imagen de la Virgen Inmaculada. Una curiosidad: el viejo reloj de cuerda del siglo XIX se mantuvo en funcionamiento hasta 1975, cuando fue sustituido por un nuevo mecanismo eléctrico.

fabbrica nuovaSiempre en el siglo XIX, se construyó, en el lado sur de la plaza, un nuevo edificio destinado al médico, al cirujano y al veterinario municipales, conocido como la “nueva fábrica”; el proyecto lleva la firma del arquitecto forlimpopolés Rufillo Righini. Hoy el edificio es propiedad de la Cassa dei Risparmi di Forlì (Caja de Ahorros), que alberga la sede de la filial forlimpopolés. En el mismo siglo, se realizó, cerca del torreón sur-oeste de la fortaleza, un edificio de tres pisos, caracterizado por la presencia de un pórtico neoclásico en la fachada principal. Al principio fue de propiedad privada y luego eredado por la Congregación de la Caridad, hasta que fue derribado por los alemanes en 1944 y nunca se volvió a reconstruir.

Etapa n. 2 -Teatro Verdi, una joya única, perfecto ejemplar del siglo XIX (Piazza A. Fratti, 7-8)

Teatro Verdi Forlimpopoli - foto Gian Paolo Senni

El pequeño Teatro municipal es hoy en día un ejemplar único entre las estructuras dedicadas al espectáculo erigidas en Romaña durante el siglo XIX. Inaugurado en 1830, el teatro ocupa lo que debía ser el “salón de honor” de la fortaleza y llevaba inicialmente el nombre de Carlo Goldoni. Pero, ya en 1878, el teatro fue restaurado y ampliado según el proyecto del arquitecto de Bertinoro Giacomo Fabbri (1843-1905), con la intención de adaptarlo a las representaciones teatrales modernas; también la estructura original de pequeños palcos fue reemplazada por dos filas de galerías sostenidas por finas columnas de hierro fundido. La decoración de la sala (hoy parcialmente perdida) fue encomendada al pintor forlimpopolés Paolo Bacchetti (1848-1886).

Telo istoriato del teatro - foto Catalogo Patrimonio Culturale IBCEn las primeras décadas del siglo XX, la estructura fue adaptada a proyecciones cinematográficas. Una importante obra de restauración, terminada en 1982 devolvió al pequeño teatro su antiguo decoro. Hoy, tiene la de doble función de teatro y de cine y es el corazón palpitante de la comunidad, que organiza innumerables actividades y eventos propuestos por la rica red de asociaciones locales. En la sala, una placa conmemora la famosa incursión de “il Passatore” (famoso bandido de Romaña), que tuvo lugar la noche del 25 de enero 1851.

Per visitare il Teatro Verdi rivolgersi all’U.I.T.Ufficio Turistico di Forlimpopoli: Tel.: +39.0543.749250 – cell. 349.8401818turismo@comune.forlimpopoli.fc.it

Etapa n. 3 -La Logia de la Beccheria (Carnicería) y La Logia de la Misura (Medida) - (Piazza Pompilio)

Piazza Pompilio - Forlimpopoli

Es el característico edificio porticado, construido en 1865 para alojar las actividades de sacrificio y venta de carne de animales. El proyecto está firmado por el arquitecto forlimpopolés Giuseppe Tellarini. La logia toma el nombre del término “beccheria”, con el que se indicaba normalmente el lugar dedicado al sacrificio y a la venta de animales “de pico” (becco); posteriormente, el término llegó a incluir todos los espacios dedicados al comercio de carne de animales en general.
El edificio está situado en la parte oriental de Piazza Pompilio, obtenida en la segunda mitad del siglo XVIII a través del cegamiento del foso septentrional y destinada a recibir las actividades comerciales de la ciudad de Artusi. Ya en los años veinte y treinta del siglo XIX, se abrieron unas puertas en la pared externa de la fortaleza que da a la plaza, para utilizar las habitaciones internas como tiendas. En efecto, tres de las cuatro actividades que se iniciaron fueron carnicerías, para las cuales se construyó una gran nevera en un sitio de la fortaleza adyaciente a las tiendas y que servía para conservar la carne. La nevera, que hoy se encuentra en el interior del área expositiva del Museo Arqueológico de Forlimpópoli, fue utilizada hasta lo años sesenta del siglo XX.

La Logia de la Misura (Medida)

Cerca de la Logia de la Beccheria, se encuentra la Logia de la Misura, llamada también Foro Annonario, erigida en 1817 por la administración de la ciudad de Forlimpópoli. Además de un papel importante para el desarrollo del comercio, la Logia es, desde su origen, un agradable elemento de arquitectura que contribuye a mejorar notablemente el aspecto del contexto urbano en el que se encuentra. Aún hoy, la Logia se caracteriza por las columnas sobrias y elegantes, de orden arquitectónico toscano, que se manifiestan en el lado septentrional de Piazza Pompilio. En el interior de la Logia, fueron colocadas dos placas, una dedicada a los pularul y la otra a los baruzér (en dialecto de Romaña, los polleros y los carreteros), en memoria de los que fueron los oficios de los habitantes de Forlimpópoli de un tiempo no tan lejano.

Etapa n° 4 – La iglesia del Carmine: la nueva iglesia y las decoraciones de Bacchetti (via Aurelio Saffi)

Foto 2 - Chiesa del Carmine - volta - E. Filippi bassaLa iglesia del Carmine es uno de los edificios religiosos más afectados por las obras de transformación y de restauración del siglo XIX. Construido en 1626 y originalmente encomendada a una comunidad de Padres Carmelitas, la iglesia fue más tarde asignada a dos rectores y, por último, al párroco de San Rufillo, que todavía sigue oficiando. En el siglo XIX las paredes del santuario y su bóveda fueron decorados por el forlimpopolés Paolo Bacchetti; del artista, se pueden admirar las figuras de Ángeles y Santos, de la Fe y de la Esperanza, la escena de la Asunción de la Virgen con los Santos Simón Stock y Teresa de Ávila, y los círculos con los Cuatro Evangelistas.

Chiesa del Carmine - Longhi - E. FilippiTambién valioso es el altar que conserva el hermoso retablo de madera tallada, pintada y dorada a finales del siglo XVII en el que está colocado un lienzo con representaciones de querubines regordetes, realizado en 1729 por el pintor forlimpopolés Filippo Magri; el lienzo enmarca un nicho que tiene la hermosa imagen de Nuestra Señora del Carmelo. También de gran interés es el retablo colocado en el altar lateral, entrando en la iglesia a la izquierda, que representa la Inmaculada Concepción, atribuida al pintor Francesco Longhi de Ravenna (principios del siglo XVII).

Foto E. Filippi

Etapa n° 5 - Basílica de San Rufillo: la ``fábrica`` del siglo XIX (via Pellegrino Artusi, 17)

Un intervento significativo afectó también la Abadía dedicada al primer obispo Rufillo: la nave central fue elevada de 2 metros y bordeada por nuevas columnas que tomaron el lugar de los pilares antiguos construidos para sostener el techo; al mismo tiempo fue modificada también la zona del presbiterio y derrumbado el arco triunfal de la construcción original.

MONUMENTO BRUNORO I ZAMPESCHI - FOTO GABRIELLA FABBRI MONUMENTO BRUNORO II ZAMPESCHI - FOTO GABRIELLA FABBRI

En la fachada de la iglesia, se construyó el pórtico de ocho columnas que alberga en su interior las dos tumbas de los Zampeschi que contienen los restos de Brunoro I y Brunoro II. Las tumbas, colocadas anteriormente en el presbiterio, son atribuidas respectivamente al escultor Jacopo Bianchi da Dulcigno (1530-1534 aproximadamente) y Andrea Formaino de Ravenna (1591), y son ejemplos muy valiosos de la escultura renacentista en Forlimpópoli. También en la iglesia de San Rufillo, se pueden admirar obras del pintor forlimpopolés Paolo Bacchetti, llamado para decorar, entre 1881 y 1886, la pequeña capilla dedicada al Santísimo Sacramento y la bóveda de la nave central con la representación de los cuatro Doctores de la Iglesia.