EL ESPLENDOR DEL RENACIMIENTO

EL ESPLENDOR DEL RENACIMIENTO

Un viaje para descubrir Forlimpópoli en el siglo XVI

Para este itinerario, por favor, póngase en contacto con la Oficina de Turismo, ya que algunos de los establecimientos del recorrido proporcionan tiquets y/o reserva.

Oficina de Información Turística: Tel.: +39.0543.749250 – cell. 349.8401818turismo@comune.forlimpopoli.fc.it

Duración de la visita: 1h50

Etapa n° 1 - La Rocca: de baluarte militar a residencia “señorial”

Rocca di Forlimpopoli - Foto di Giorgio Liverani

Con la señoría Zampeschi, la fortaleza finalmente perdió su función militar, transformándose en la sede de una corte principesca. Fue especialmente con Brunoro II, que el complejo conoció su máximo esplendor: luchador valiente y hombre de letras, Brunoro enriqueció su biblioteca personal con los clásicos latinos y griegos, libros de filosofía, poesía y tratados sobre el arte de la guerra; en 1565 Brunoro publicó «El Enamorado», un poema ambientado en la Rocca, la fortaleza de Forlimpópoli, en el que realzaba las dotes del enamorado ideal y las estrategias que debían ponerse en práctica para conquistar a la mujer amada. Huellas de esta fase se conservan en elegantes bóvedas caladas de las habitaciones de la planta principal, decoradas con ménsulas de terracota con motivos vegetales y antropomorfos, típicos de la época.

 

Rocca - Sala consiliare - F. Longhi - G. LiveraniFoto 9 - Rocca - Sala consiliare - F. Longhi - G. Liverani bassaLos frescos de la capilla del palacio. Siempre en la planta principal de la Rocca, en la sala actual del Ayuntamiento, hay una pequeña capilla del siglo XVII dedicada a la Eucaristía. Las decoraciones de las paredes aluden explícitamente al Santísimo Sacramento, representado con el Pan de los Ángeles en el centro de la bóveda, la caída del Maná del cielo en la pared de la derecha y el profeta Elías en la pared de la izquierda. (Fotos de la Rocca y de los frescos de la capilla palatina: G. Liverani)

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Etapa n° 2 – La iglesia de los Siervos

chiesa dei servi ANNUNCIAZIONE PALMEZZANO

En 1533, con la conclusión de las obras de construcción de la nueva iglesia, los Padres de la Orden de los Siervos de María encomendaron al pintor forlivés Marco Palmezzano un retablo con la escena de la Anunciación (foto G.Fabbri). El artista apreciaba mucho esta escena, que ya había tenido ocasión de representar en dos retablos precedentes; entre éstos está la Anunciación “grande”, que hoy se conserva en la Galería de Arte Cívica de Forlí. En el siglo XVI, la Iglesia fue equipada con un nuevo órgano, cuyas puertas fueron dec

Organo Chiesa dei Servi - foto E. Filippioradas en 1576 por el pintor forlivés Livio Modigliani.
Las pinturas reproducen en las puertas internas la Virgen de los Siervos y Santa Caterina de Alejandría; en las puertas externas, en cambio, está representada una escena de la Anunciación con el Ángel anunciante y la Virgen annunciada. Son del siglo XVI también las dos grandes pinturas situadas en el presbiterio, a los costados del altar mayor, en el que están representados, a la derecha, el Masacre los Inocentes y, a la izquierda, El milagro del Monte Amiata, referencia explícita al culto de San Felipe Benicio, que fue miembro destacado de la Orden de los Siervos de María.

 

Casa Artusi tel. 0543 743138 – info@casartusi.it; www.casartusi.it;
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Etapa n° 3 - la basílica de San Rufillo

Basilica di San Rufillo - Longhi - G. Liverani

Durante su gobierno, Antonello Zampeschi donó a la ciudad – como un verdadero príncipe mecenas – valiosísimas obras de arte. Los ejemplos más notables se encuentran en la iglesia de la abadía de San Rufillo, para la que él encargó al pintor Luca Longhi de Ravenna dos retablos: la Virgen en el trono con el Niño, los santos Valeriano y Lucía y el padre Brunoro I (con fecha de 1528) y La Virgen en el trono con el Niño, los Santos Rufillo y Antonio Abad y el mandante de la obra (con fecha de 1530); además, encomendó al pintor forlivés Francesco Menzocchi, que se había formado en el taller de Marco Palmezzano, una tabla al óleo que representa el Descendimiento de la Cruz en la que se destaca la figura de Cristo en los brazos de la Virgen de los Dolores y María Magdalena. Antonello fue el responsable del monumento fúnebre para Brunoro I, atribuido al escultor Jacopo Bianchi da Dulcigno, al que se añadió, en 1591, el monumento fúnebre de Brunoro II, que Battistina Savelli encargó al escultor Andrea Formaino.